El dia que cumplí 18, estaba muy nerviosa, porque un día antes mi padrino me dijo que me preparara para sentir algo mucho mejor a lo que pasó aquellas vacaciones.
Mis padres se fueron de la ciudad y me dejaron sola en casa, obvio le dijeron a mi padrino que viera por mí.
Eran alrededor de las 12 de la tarde y mi padrino llegó, me felicitó, me tuvo abrazada un ratote primero de la cintura y después comenzó a acariciar mis nalgas, yo me puse nerviosa pero al mismo tiempo sentía rico.
Traía consigo una caja de zapatos y me dijo: "Como ya eres una mujer, hoy tienes que lucirlos", eran unos tacones muy altos. El me dijo, "éstos sólo se ven muy bien si te los pones desnuda, así que hoy los tienes que estrenar"
Me llevó a mi recámara y se paró atrás de mí y me empezó a besar la oreja y me dijo al oído "¿quieres que te quite tu ropita?", me estremecí, yo sólo moví la cabeza asintiendo, yo estaba nerviosa y excitada, pero los nervios se fueron cuando empezó a besarme el cuello.
Me quitó la camisetita que llevaba puesta y desabrochó mi sostén y se paró frente a mí para mirar mis pechos.
Se quedó un largo rato observándolos, de cuando en cuando tocaba mis pezones con la yema de los dedos, y dijo: "bebita extrañé mucho tus pezones, ¿quieres sentir algo rico?", yo le dije que sí... Y fue muy delicioso cuando empezó a lamerlos, y lentamente a succionarlos, yo empecé a gemir bajito porque la verdad yo sentía riquísimo, además era muy placentero ver a mi padrino chupando mis pezones con tanto gusto.
El me preguntó "¿estás mojándote?", yo le dije que sí, aunque a decir verdad yo no entendía mucho lo que me pasaba porque yo era vírgen. Se sentó en la orilla de mi cama y me jaló, yo estaba parada frente a él y me tomó de las caderas diciéndome "soñaba con el día de ver tu hermoso coñito", me quitó los shorts y lentamente me bajó las pantys.
"Oh bebita, que rico coñito tienes" me dijo, y yo le sonreí. Me empezó a masajear super despacito por encima, pequeños movimientos circulares, y me decía "bebita, estás ardiendo por dentro"
Los dedos de mi padrino estaban super mojados, los olió y chupó diciendo: "que ricas saben las vírgenes..., ven bebita acuéstate con tus piernitas abiertas".
Me recosté, pero estaba muy nerviosa, nunca había hecho eso, él volvió a masajear y chupar mis pezones y volví a relajarme.. él me abrió las piernas y su mirada se iluminó... "Bebita estás muy rica, tienes un coño muy gordo y bonito "... Volvió a dedearme y yo continuaba mojándome... me metió dos dedos y me dijo "Bebita que apretadita estás, te tengo que acostumbrar a ésto"
Y entonces se abrió el pantalón diciendo "esta vergota te va a tener que entrar bebita" . Yo me quedé sorprendida, jamás en la vida había visto un pene, yo era muy inocente y virgen, la verdad me puse nerviosa. Él me dijo que me relajara, abrió mis piernas, y comenzó a lamer mi vagina. Lo hacía pasando toda su lengua, yo gemía despacito, mientras sentía cómo mientras me chupaba me metía los dedos... yo seguía nerviosa, pero sentía muy rico, aparte, super lindo mi padrino, haciendo eso por mí, mira que iniciarme en el sexo fue un detalle muy grande y siempre estaré en deuda con él.
Mientras chupaba, debieron ver cómo saboreaba mi vagina, a cada rato decía que le gustaba mucho el sabor de mi jugo, y que era una niña muy buena por dejarlo lamerme, yo le decía que nada de eso, que él era el que realmente se estaba portando lindo conmigo. Y es que para que un señorón de cincuenta y tantos tan ocupado se tome el tiempo de venir a mi casa, desnudarme y tocarme tan rico pues es un detallazo.
De pronto dejó de lamerme y sacó su pene, era muy gordo y de cabeza muy ancha, él se lo jalaba hacia adelante mirándome.. "A ver bebita, párate y masturbame la verga", me puso la mano en su pene, y wow, estaba super caliente y durísimo, me dijo "jálame la verga con tus manitas princesa", yo se la jalaba tímidamente, y es que jamás había tocado... pues eso. Luego me dijo, "híncate niña, ya tienes 18, es hora de que empieces a mamar", me talló su enorme pene en la cara, las mejillas, los ojos, me dijo "Chúpala Rebequita, estoy seguro que esa boquita mama bien, desde chiquita se te veía que de grande serías buena mamando vergas". Me metí su pene a la boca y comencé a chuparlo, se sorprenderían si les digo que me sentí muy cómoda, es más, era muy rico chupar y chupar. Mi padrino jadeaba bastante, y decía "si nena, eres una vírgen bastante perrita", me separó de él y me dijo, "A ver ábrete Rebequita, ya es hora", me volví a acostar, y abrí las piernas, ante mí estaba mi padrino totalmente desnudo, con una mirada llena de deseo, me dijo "Relajate que talvez duele"
Me empezaron a temblar las piernas, pero él dedeó mi vagina para que me relajara, y comenzó a tallar su verga en mi clítoris, él me veía con la mirada algo perdida, como que estaba concentrado en su placer. Entonces comencé a sentir cómo entraba, y yo empecé a gemir porque a pesar de que estaba muy lubricada mi vagina era nuevecita y estaba toda cerrada, él me la ensanchó por primera vez.
El gemía bastante y me decía "Ay niña, aprietas riquisimo, eres toda mía", no les miento, me dolía un poco, pero fue hasta que la tuve toda adentro que empecé a gozarlo en serio... A mí me sorprendió cómo ese pene tan gigante podía caber completo en mi vagina tan estrechita. Empezó a metérmela super durísimo y y chupaba y apretaba mis pezones muy fuerte, hasta que gritó... "Mamacita tu, primera encremadita porque eres buena niña".
Fue maravilloso que me dejara todo su semen adentro, al principio ni parecía, pero me abrió un poco la vagina y comenzó a chorrear toda su leche, mi vagina quedó super embarrada de semen, fue muy lindo,
Mi padrino me dijo que no a cualquiera la dejaban así, que ese era un regalo especial, ¿qué lindo no?, mira que llenarme de semen el dia que mi padrino tomó mi virginidad fue un detalle maravilloso...
El gemía bastante y me decía "Ay niña, aprietas riquisimo, eres toda mía", no les miento, me dolía un poco, pero fue hasta que la tuve toda adentro que empecé a gozarlo en serio... A mí me sorprendió cómo ese pene tan gigante podía caber completo en mi vagina tan estrechita. Empezó a metérmela super durísimo y y chupaba y apretaba mis pezones muy fuerte, hasta que gritó... "Mamacita tu, primera encremadita porque eres buena niña".
Fue maravilloso que me dejara todo su semen adentro, al principio ni parecía, pero me abrió un poco la vagina y comenzó a chorrear toda su leche, mi vagina quedó super embarrada de semen, fue muy lindo,
Mi padrino me dijo que no a cualquiera la dejaban así, que ese era un regalo especial, ¿qué lindo no?, mira que llenarme de semen el dia que mi padrino tomó mi virginidad fue un detalle maravilloso...